jueves, 11 de agosto de 2011

¿Dónde está tu dignidad?

Bueno, para comenzar, daros la bienvenida. A mi cerebro. Porque a partir de ahora conoceréis un poco mejor mis pensamientos.
En esta entrada explicaré el por qué uso tanto la palabra dignidad (username de twitter, título del blog, dirección web del blog...).
No sé si conoceréis la canción 'Dignity' de Hilary Duff. En cualquier caso, esa canción me enseñó a ser yo mismo:

Viví una época en la que tuve que ser como los demás para ser respetado. O bueno, al menos, para no ser víctima de la gente que me excluía socialmente. Fui el bicho raro. Bueno, en realidad siempre lo he sido y lo seré, pero en esos instantes de mi vida fui el bicho raro y aplastado por la sociedad. Fingí ser como ellos... En fin, esa canción me hizo creer en mi mismo, en que si me tienen que aceptar, que sea por la persona que soy, no por el 'reflejo' que mi 'máscara de espejo' les daba.
Esta canción no tiene mucho que ver con mi caso, pero es un símbolo. O así lo tomé yo.

"You got the hottest shoes (You got it)
You got those Jimmy Choo´s (You got it)
You never get the blues
It´s always about you (You got it, you got it)
Make up made,
no time to waste.
Better check that phone,
there´s a club to close"

Para mí esto significa, que ciertas personas tienen todo lo que consideran 'guay', y así se sienten por ello. El maquillaje. El maquillaje que yo me puse para aparentar como ellos. Mis disfraz.

"Where´s your, where´s your, where´s your dignity?
I think you lost it in the Hollywood hills
Where´s your, where´s your, where´s your dignity?
Can´t buy respect but you can pick up that bill"

Estos son probablemente los versos que más me marcaron. "¿Dónde está tu dignidad? Creo que la perdiste en las colinas de Hollywood". Mi dignidad. La perdí. En el momento que quise aparentar ser ellos. En el momento que me rebajé a su nivel. "¿Dónde está tu dignidad? No puedes comprar respeto, pero puedes recoger ese billete." Me sentí vendido. Por ser considerado guay. Por ser bien considerado por la sociedad que me rodeaba.

Bueno, no pondré más, espero que haya servido de explicación. Ah sí, gracias por prestar atención a conocerme. Gracias, de verdad. Y sólo espero, que a partir de ahora, cada vez que entres en este blog, si entras con prejuicios, salgas sin dudas.